Ingrávidos sueños de libertad
Se perdieron en la huella de los días.
Ya no quise ser libre
Si Tú no estabas.
Quise estar presa de tu voz
En las palabras de tu Libro,
Del soplo de tu Espíritu.
Supe que sólo prisionera de esperanza
Era libre
La libertad es más que un sueño
La libertad es tu sangre derramada
Y tu voz en la voz
De los miles
Que cantan a tu nombre
Jesús.
domingo, mayo 30, 2004
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