Dios no necesita a la religión ni sus ceremonias.
Más aún, no necesita alabanza.
Ni nuestras gastadas y superficiales palabras.
Él es suficiente a sí mismo.
Los fanáticos creen que su entusiasmo atrapará el Espíritu que sopla.
Error de interpretación.
Dios ama y busca sólo dos clases de personas.
Uno: alguien que se ponga en la brecha a favor de la tierra, o sea, un valiente que interceda y clame por el mundo (y vaya si lo necesitamos).
Dos: Adoradores. En Espíritu y de verdad. Individuos que hagan un espacio en la tierra para su magnífica presencia.
Lo demás es pura retórica. Bonita, pero estéril.
lunes, octubre 04, 2004
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Gracias.
Todavía no nos reponemos de una y viene otra, como una ola de imágenes que nos arrastran a la angustia y la consternación. Se nos mueve el p...
-
Apenas se empina en los 7 añitos. Bella como una muñeca saltarina; encantadora con esa risa. ¡Ah!, su risa ligera como ala de mariposa sob...
-
Dentro de un mes morirá, mientras tramita su jubilación. El lugar donde debe firmar su finiquito quedará en blanco y los pasajes a la playa,...
-
En las noches de invierno, las gélidas, toda la comunidad se arrebuja en lanas, braseros, estufas y cualquier adminículo moderno que provea ...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario