No todo será lectura de El Libro, páginas de literatura o las noticias internacionales, la historia antigua o la política contingente. También vivo en un mundo real, donde se pagan cuentas, hay que lavar ropa y regar las plantas, podar el cedrón y comprar alimento para los animales. Lloro la muerta que hoy vamos a enterrar y la ausencia de una amiga. Los pies, apegados a la tierra nos recuerdan cuan expuestos estamos a lo accidental, a eso que no depende de nosotros.
Y me preocupa la toxicidad del mundo que habitamos.
Sustancias con químicos que provocan enfermedades desconocidas, materiales que vienen incorporados a elementos de uso común, amenazantes.
“Greenpeace exige que se cumpla el Convenio mundial de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes y que se cumpla la nueva legislación sobre sustancias químicas de la Unión Europea (REACH). La ausencia de un marco estricto de actuación, y sistemas de control y sanción efectivos favorecen la persistencia en el mercado de una enorme cantidad de productos tóxicos. Disney, una de las empresas catalogadas como peligrosa, ante la misiva de Greenpeace, respondió que la empresa no estaba vulnerando ninguna ley.” (De La Casa Química).
Si te interesa el tema, esta es su dirección.
http://archivo.greenpeace.org/toxicos/html/home.html
viernes, julio 09, 2004
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